Una anécdota sobre el futuro
Acabo de recordar una anécdota. Cuando Michael Jordan jugaba en el instituto, su entrenador le dijo que sería mejor que lo dejara y se dedicara a otra cosa. Que no tenía futuro. Me gustaría ver la cara de ese entrenador cuando, años después, Michael se convirtió en el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos. O, al menos, según la mayor parte de los expertos.
Un caso parecido le sucedió a Dirk Nowitzki hace unos años. Llegó a Barcelona para hacer unas pruebas. Los técnicos que le vieron tampoco consideraron que tenía un futuro prometedor en el deporte de la canasta. Y le dejaron marchar. A día de hoy, Nowitzki es una de las estrellas más importantes de la NBA.
Estas dos anécdotas sirven de ejemplo para recordarnos que, en el fondo, por muy expertos que sean quienes juzguen nuestras habilidades, sea en el deporte o en cualquier otro ámbito de la vida, no deja de ser una simple opinión.
Al final, el trabajo bien hecho da sus frutos porque, recordémoslo una vez más, con el talento no basta. La vida, a veces, es muy justa y termina por colocar a cada uno en el lugar que le corresponde.
Así sucedió con Michael Jordan y Dirk Nowitzki. En cambio, ¿dónde estarán aquellos entrenadores que les dijeron que no valían para meter canastas?
Escrito por Antonio López |
17 de Noviembre de 2007 con
2 comentarios.
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Comentarios
wuao que interesante
y pues si asi suele pasar
a veces juzgan a los
que son principiantes
sin darse cuenta que en un
futuro pueden llegar a ser
los mejores.
por eso es bueno luchar
por lo que uno quiere
porque uno nunca sabe
hasta donde va a llegar
muy bueno.
es pesimo este asqueroso servicio, muy asqueroso porque no sirven los datos, no volveré a ver esta página web
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