Brasil va por todo pero no deja de mostrar su enojo. No conformes con la obtención de la sede para el mundial de fútbol de 2014, los de la tierra del carnaval se lanzaron a la caza de la organización de los Juegos Olímpicos de 2016. La presentación de un comité de gestión y la liberación de un crédito suplementario de unos 52,7 millones de dólares la hizo el propio Luiz Inacio ‘Lula’ da Silva. Lejos de buscar la seducción de los miembros del C.O.I., comenzó atacándolos.
Finalizó en Valencia la septima y última regata de la Copa America, al vencer por la mínima el velero suizo Alinghi al neocelandes Emirates Team. La copa de las cien guineas se mantiene en poder de los marineros de un pais sin mar otros cuatro años más, ya que en 2003 le fue arrebatada a los de Nueva Zelanda en su propia casa despues de mantenerla estos en su poder durante otros cuantos años.
Parece que la pericia en el mar está entre un pais en medio del oceano (parece bastante lógico) y un pais en medio de un continente (cosa dificilmente explicable). Pero tras reflexionar un rato la cuestión se llega facilmente a la conclusión de que bien poco importan los kilómetros de costa que tenga un pais o la tradición marinera de sus haitantes(lo de Nueva Zelanda es casualidad) lo que verdaderamante importa es la renta percapita de sus habitantes o dicho de otro modo lo rico que se sea. En esto coinciden ambos Suiza y Nueva Zelanda son dos paises con las rentas per capita entre las más altas del mundo, y en un deporte de super élite, donde la alta tecnología y los materiales y equipos son tan caros, no podia dejar de influir el dinero que se dispone para comprar mantener y entrenar, aunque sea en la costa del pais vecino o en un lago si hace falta. Pero como siempre digo que lo cortés no quita lo valiente mi enhorabuena a los tripulantes del Alinghi sean suizos o fichados y a sus patrocinadores, que darán por buena la inversión amen de las desgravaciones que produzcan en sus declaraciones de renta y patrimonio. Ver una ceñida.
Cuando el dios Eolo que con su aliento empuja las naves de todos los mares de un lado a otro del planeta Tierra, no le dar por soplar en la dirección que los organizadores y los meteorólogos de la Copa de Vela Luis Vuitton habían predecido y predicho, los juezes de tierra se ven en la tesitura de juzgar la conveniencia de que se salga a la mar sin viento y se vaya al traste el espectáculo de una máquinas diseñadas para la alta velocidad nautica. Osea que si no hace viento se suspenden las pruebas hasta el día siguiente y no pasa nada. Se retrasa el calendario previsto y surge un malestar general y una opinión que se decanta por probar esas enormes obras de ingenieria naval en condiciones de competir con la pericia de sus tripulantes. Otros aprovechan para criticar la elección de la ciudad de Valencia como sede de esta importantísima regata y se equivocan. Además no existe tal Eolo, no son más que condiciones meteorológicas cambiantes debido en parte al cambio climático y de paso criticamos a Busch.