El Hall de la Fama del baloncesto estadounidense tiene dos nuevos integrantes. Se trata de Hakeem Olajuwon (foto) y Patrick Ewing, dos de los mejores ex pivotes de la liga NBA de ese deporte.
Además, en la elección de 2008 también fueron nombrados Adrian Dantley, seis veces participante del Juego de las Estrellas, y Pat Riley, quien fuera entrenador del equipo de Miami.
Luego de la distinción, Olajuwon le dijo a los medios de prensa: “Yo creí en Nigeria. Me cuesta mucho entender la real dimensión que tiene ingresar a este prestigioso Hall de la fama”.
Y un día se acabó la racha positiva de Los Angeles Lakers. El equipo de Kobe Bryantperdió en casa por 114 a 113 ante Los Kings, que dieron la sorpresa en la fecha de la liga NBA.
En un choque tenso, ni Gasol ni Kobe tuvieron un gran partido y permitieron a los Kings quedarse con el encuentro.
El español,sin embargo, marcó buenos números: 25 puntos, 7 rebotes y 9 asistencias a lo largo del encuentro.
Kobe, por su parte, fue imparable en el inicio. Y, con el correr del tiempo, se fue desdibujando. En total, marcó 15 puntos.
El resultado final fue 108 a 104. El equipo ganador fue Los Angeles Lakers ante Dallas Mavericks. Pero lo más sorprendente del partido fue la actuación del jugador Kobe Bryant.
El hombre tuvo una actuación magistral y se cargó al equipo al hombro durante todo el encuentro. ¿El resultado final? Resolvió casi solo el partido y anotó nada menos que 52 puntos.
Por su parte, el español Gasol tuvo una actuación más discreta, con 17 puntos y 14 rebotes en su haber. De esta forma,los Lakers se muestran imparables en el camino hacia el anillo.
Hasta ahora, España y Francia disputaban la candidatura para organizar el próximo Campeonato Mundial de Baloncesto. En las últimas horas, se agregó un nuevo competidor: Dinamarca.
Dinamarca se unió hoy a España y Francia como país candidato a organizar el 17mo Campeonato del Mundo de Baloncesto que tendrá lugar en 2014, según anunció la Federación Internacional (FIBA).
La decisión final, ahora, está en manos de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA). Los días 27 y 28 de junio en Ginebra se celebrará una reunión para conocer las propuestas de cada país.
En esos días, las federaciones tendrán una reunión conjunta. Y se anunciará oficialmente al ganador recién en abril del año próximo, según informaron las autoridades de FIBA.
Acabo de recordar una anécdota. Cuando Michael Jordan jugaba en el instituto, su entrenador le dijo que sería mejor que lo dejara y se dedicara a otra cosa. Que no tenía futuro. Me gustaría ver la cara de ese entrenador cuando, años después, Michael se convirtió en el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos. O, al menos, según la mayor parte de los expertos.
Un caso parecido le sucedió a Dirk Nowitzki hace unos años. Llegó a Barcelona para hacer unas pruebas. Los técnicos que le vieron tampoco consideraron que tenía un futuro prometedor en el deporte de la canasta. Y le dejaron marchar. A día de hoy, Nowitzki es una de las estrellas más importantes de la NBA.
Estas dos anécdotas sirven de ejemplo para recordarnos que, en el fondo, por muy expertos que sean quienes juzguen nuestras habilidades, sea en el deporte o en cualquier otro ámbito de la vida, no deja de ser una simple opinión.
Al final, el trabajo bien hecho da sus frutos porque, recordémoslo una vez más, con el talento no basta. La vida, a veces, es muy justa y termina por colocar a cada uno en el lugar que le corresponde.
Así sucedió con Michael Jordan y Dirk Nowitzki. En cambio, ¿dónde estarán aquellos entrenadores que les dijeron que no valían para meter canastas?
Unicaja de Málaga venció a Memphis Grizzlies en un emocionante encuentro disputado ayer en la ciudad de la Costa del Sol por 102-99, dentro de la gira NBA Europe Live organizada conjuntamente por la propia NBA y la Euroliga.
Grandísimo partido de los malagueños, con un magnífico juego de ataque. “La Bomba” Navarro deslumbró en su primer partido como nuevo jugador de los Grizzlies, con 21 puntos (5 triples), siendo el jugador que permitió a los suyos llegar con posibilidades de triunfo a la recta final del choque.
Tras un primer cuarto en el que los de Sergio Scariolo salieron ligeramente impresionados por las camisetas de los rivales (pese a la presencia de las caras conocidas de Gasol y Navarro, un equipo NBA sigue siendo un equipo NBA), pronto tomaron conciencia de que, al fin y al cabo, también se trataba de jugadores de baloncesto. Y que si los otros eran los Grizzlies, ellos eran Unicaja de Málaga. Nada más y nada menos.
Y empezaron a jugar a baloncesto como ellos saben. Acertadísimos desde el perímetro, los malagueños se hicieron con el control del marcador, para llegar al descanso 47-42 por delante de los americanos, para delirio de los seguidores que abarrotaban el Martín Carpena.
En el tercer cuarto, los de Scariolo siguieron a lo suyo, incrementando la distancia (65-51 en el minuto 31) pero, al final del mismo surgió la figura de Navarro. Gracias a dos triples consecutivos, “La Bomba” dio la vuelta al marcador, dejándolo en 70-71.
No bajó el ritmo el nuevo jugador NBA y, fiel a su costumbre, machacó a Unicaja con su juego. Los Grizzlies se marcharon en el marcador, 73-82.
Pero Unicaja reaccionó, merced a una gran actuación del croata Davor Kus (20 puntos en todo el partido, 7 consecutivos en este momento del partido). El pivot senegalés Boniface Ndong adelantó a Unicaja 95-94. A partir de ahí, a falta de 37 segundos para el final, el carrusel habitual de tiros libres y tiempos muertos.
A los de Málaga no les tembló la mano. Sí a los de Memphis que, pese a volver a acercarse gracias a un triple de Mike Miller, no pudieron hacerse con el partido.
Grandísimo encuentro de los de Scariolo aunque, como el propio técnico italiano declaró, “esto ha sido como unas vacaciones en Disneylandia, tanto para ellos, como para nosotros… lo de verdad comienza ahora”.
Los rumores hablan de disensión dentro de la Selección Española de baloncesto. O, mejor dicho, entre el entrenador y el presidente de la Federación. ¿Acaso una medalla de plata en un Campeonato de Europa es un fracaso?
Pepu Hernández, seleccionador nacional, es uno de los responsables de este gran conjunto. Él no mete canastas, es cierto pero, como la sal en la cocina, potencia y realza todos los valores de cada uno de sus jugadores. Pepu y su equipo han sabido convertir un grupo de ganadores natos (casi todos los miembros de esta selección formaron parte de aquella Selección Sub-20 que ganó el Campeonato de Europa de la categoría) en un grupo de amigos que, de vez en cuando, juegan al baloncesto.
El talento es mérito exclusivo de los jugadores, de eso no hay ninguna duda. Ellos son los mejores ingredientes para elaborar este suculento plato. Pepu se limita a juntarlos con maestría.
La medalla de plata conseguida el pasado domingo no es un fracaso. Se esperaba más, por supuesto. Un campeonato que se juega en casa, y más viniendo de haber ganado el Mundial, es una oportunidad magnífica de celebrarlo con tu afición. Perder en la final no es un fracaso. Es sólo un partido y cualquiera puede tener un día malo. En el caso de la Selección Española, el día malo fue el de la final.
Lo verdaderamente importante es que este equipo, el de Pepu y los suyos, cumplió con las expectativas, llegando a la final. La perdieron, sí. Pero estuvieron donde tenían que estar. Seguro que si la Federación le deja, Pepu Hernández conseguirá que sus chicos sigan haciendo historia. Cualquier otra alternativa sería un error.